Por: Sandra Dueñes Monárrez.
Chihuahua, Chih., a 28 de agosto de 2026.- En medio de un escenario político marcado por la reconfiguración de fuerzas locales de cara a los próximos procesos electorales, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) alista una demostración de movilización masiva. El próximo domingo 30 de agosto, el dirigente nacional del tricolor, el senador Alejandro Moreno Cárdenas, visitará la capital del estado para encabezar la toma de protesta de mil 380 personas denominadas «defensores de Chihuahua», un bloque con el que el partido busca blindar su presencia territorial.
De acuerdo con el dirigente estatal del instituto político, Alejandro Domínguez, la ceremonia programada para las 12:00 horas pretende articular una estructura ciudadana y partidista enfocada supuestamente en incidir en temas sensibles para la entidad, tales como la seguridad pública, el rezago en infraestructura y la mejora de las condiciones de vida en las comunidades chihuahuenses. La convocatoria, difundida a través de comunicados oficiales, apela directamente a la base de militantes y simpatizantes bajo la promesa de transformar las problemáticas locales mediante la organización priista.
Sin embargo, la figura de los llamados «defensores» y el despliegue de estructuras paralelas evidencian la estrategia tradicional de los partidos políticos por mantener cuotas de poder y control territorial bajo fachadas de activismo social. Mientras la dirigencia nacional encabeza actos de relanzamiento corporativo, la eficacia real de estas estructuras para solucionar demandas históricas de la ciudadanía queda relegada a un plano secundario, operando principalmente como maquinaria de presión política y contrapeso partidista frente a los gobiernos en turno.
